A veces los perros se quedan dormidos sobre los clavos porque nos les duele tanto, es decir, no es lo mismo vivir cómodamente, que vivir cómodamente incómodo.
Lo importancia de contarnos verdad, lo importante de perder los miedos y atreverse a jugar, la importancia que tiene el perdonarnos y perdonar, y la importancia de trabajar las cuatro energías de la vida, la energía física, la emocional, la intelectual y la espiritual.
Hay solución para casi cada problema que podamos tener en la vida.
Nadie puede transformar tu vida por ti a menos.
Sólo hay éxito, si hay éxito en todas las áreas de tu vida.
Nos contamos una historia, y es la misma historia de siempre.
Escribamos nuestra historia con los aspectos positivos y negativos, y resignifica con la mirada que nos da la adultez y madurez. Colorea en rojo lo victimista, y en verde lo que me encanta. Nos dará claridad de lo que somos y lo que podemos hacer con eso que nos contamos. Reajustar y compensar es el trabajo.
Ejercicio de los 4 tesoros
Apunta que es o fue lo bueno de tu padre y de tu madre. Apunta que es o fue lo malo de tu padre y de tu madre. Toma consciencia que llevamos dentro de nosotros esas cuatro energías o características, dos en positivo y dos en negativos, que en realidad son cuatros positivos, ya que, el trabajo es sacar a la luz esas dos sombras e integrarlas en nosotros como aprendizajes. Son nuestros 4 superpoderes. Sentimos que nos limitan cuando en realidad son revulsivos vitales. No hay flor sin estiércol.
Cuando unas lo que has aprendido de tu historia y lo que has aprendido de tus padres te da un potencial enorme, es tu casa.
Si sientes que no tienes energía puedes hacer una limpieza integral de todo, de casa, de
ropa, de coche. Todo lo que no usas, que no has utilizado en el año, lo que te trae malos recuerdos. Todo eso lo donas, lo regalas, lo vendes, porque a veces nuestra vida está tan llena de cosas, en lo físico y en el mundo de las ideas que no hay espacio para lo nuevo.
No nos aceptamos muchas veces. Durante 24 horas todo lo que no te gusta que veas ya
sea en la calle, en experiencias que te pase y demás, llévalo a ti, mira que representa tuyo, en qué te reflejas, míralo como algo tuyo, ya que eso ere tú. Aquello que proyectamos en los demás. Por ejemplo, esa persona es un mentiroso, y entonces te preguntas en qué te mientes a ti mismo, cómo mientes tú. Tráelo a ti para dejar de poner fuera lo que no quieres ver en ti. Para crecer lo primero que tengo que hacer es aceptar algo para poder cambiarlo. También lo mismo que admiras de los demás, y que crees que no tienes, pero que también vive en ti. Esto te da una foto donde no estás completándote.
Dos creencias que tenemos, el no sentirme capaz, y el no sentirme merecedor de amor.
No soy suficiente o que no me quieren. Simplemente es que tenemos una grabación emocional. Eventos de nuestra vida que se han quedado tatuados en nosotros, y tendemos a repetirlo sin darnos cuenta. El ejercicio sería que pienses en qué situaciones se repiten en tu vida, e identifica cuándo sucedió. Así confirmas que no es real, sino un ancla emocional.
Otro ejercicio aquí sería elegir el Día sin Queja, 24 horas sin queja. Dejar de poner el foco
fuera, y empezar a darnos lo que no nos dan. Si sientes que no te quieren, la pregunta sería, ¿Tú te quieres a ti mismo primero? Si sientes que no te dan, ¿Tú das a los demás? La vida casi nunca va de los demás, va de nosotros. Si tú criticas es porque te críticas, si tú no das es porque no te das.
Somos leales a nuestra familia, aún sea en la pobreza, en las malas relaciones, en la falta
de expresar afecto, en no tener salud. Pensar esto es bastante incómodo, pero para sentirnos aceptados, y tener ese sentimiento de pertenencia nos lleva a esa lealtad familiar.
Ejercicio: Coge un área de tu vida que quieras transformar, ya sea, salud, relaciones, economía, y demás, y empieza a indagar que pasó en tu árbol genealógico en esa área. Es un ejercicio potentísimo ya que somos una recombinación de todas esas historias, y depende de nosotros el seguir en ello para seguir siendo aceptado y valorado, o cambiar.
Un ejercicio interesante para perder miedos es durante 24 horas decir a todo que SÍ, y
las siguientes a todo que NO. El miedo de que me van a dejar de querer, o el de perderme en los demás se trabaja aquí. Vivimos en péndulos sin equilibrio.
“Especialismo” Pensamos que nuestro caso es diferente, especial hacia arriba, soy mejor que los demás, o hacia abajo, soy peor que los demás.
Ejercicio de Agradecer a tu círculo más cercano, y luego a la vida, Esta sensación de estar contento con todo te hace salir de la especialidad, y te iguala. Escribir una carta de agradecimiento a tus personas cercanas, y a todo lo que tienes en la vida, en los pequeños detalles, material e inmaterial, aún aquello que nos hizo daño, pero que ha hecho lo que yo soy hoy, más fuerte y resiliente.
Cómodo en su incomodidad. Quejarnos de no tener pareja, de tener mala salud, de no
ganar lo suficiente, de tener una mala relación con alguien durante años.
Ejercicio de visualización, de sentarte con tu yo anciano del futuro y ver de que oreja te va a tirar. Pregúntale cómo podrías mejorar en eso que te incomoda. Te permite conectar con esa parte sabias que tienes, y que está disponible para ti y no escuchamos. Dentro de tu mente no hay tiempo, y relativizas toda tu vida.
El 99% de las personas que no consiguen lo que se proponen es porque no saben qué se proponen.
Muchas personas piensan que no tienen dinero, o que no se lo merecen. Todo son creencias.
Un ejercicio es dibujar, recortar y crear una cartulina sobre aquello en lo que quieres dirigir tu vida. Un Visionboard, que parece algo de rebajas, pero que es super potente, algo que funciona porque ayuda a tener mucha claridad. Si no hay cimientos, no hay edificio.
Otro ejercicio es Escribirte una Carta de Agradecimiento a Ti en el Futuro, y que te
agradezcas aquello que has conseguido, que valores tus logros, y también lo que te gustaría lograr en el futuro. Valorarte y poner propósitos da un salto cuántico a la vida. La puedes titular “La Vida que Merezco”. Su potencia es que encauza la energía hacia algo importante.
Abrirnos a la experiencia. Con nuestra mente intelectual cuesta, pero cuando dejamos que nuestra mano escriba, nuestra imaginación participe, recuperamos nuestra inocencia, nuestra capacidad de sorpresa, espontaneidad y creatividad que tanto necesitamos, dejando a un lado rigideces, lógica y razón. Dejarlo sentir. Permitirnos la experiencia, acarrea transformación.
Sergio Fernandez. IPP